La avena, deliciosa y nutritiva

Seguramente cuando eras niño te preparaban la avena que quedaba como engrudo y te quedabas mirándola mientras la movías con la cuchara y tu mamá te decía: “Cómete tu avena, está rica”. Tú no podías más que suspirar e intentar comerte esa masa viscosa.

La avena no tiene que ser un suplicio, ni ser algo desagradable, bien preparada, es deliciosa además de tener muchos beneficios.

¿Cuáles?

Para empezar es un alimento integral, barato y al alcance de todos. La puedes comprar en cualquier supermercado, tienda de semillas y hasta en el mercado y si la compras a granel es accesible para todos los bolsillos.

Continuando con sus beneficios ayuda a depurar el organismo debido a su alto contenido en fibra. Olvídate de los polvitos y demás remedios contra el estreñimiento, además de esto estimula la producción de lecitina en el hígado, esto contribuye a eliminar las toxinas del cuerpo. Por si esto fuera poco ayuda a limpiar las arterias eliminando los depósitos de grasa.

Al ser un carbohidrato complejo ayuda a que te sientas satisfecho durante más tiempo y a regular los niveles de glucosa en la sangre por lo que es el alimento ideal para diabéticos.

Contiene vitaminas del complejo B, lo que ayuda a mantener saludable el sistema nervioso.

Contiene calcio para tus huesos, ayuda a evitar la desmineralización.

Ayuda a disminuir los niveles de colesterol malo y a subir el bueno.

Si por algún motivo te preocupas por obtener la cantidad de proteínas necesarias, la avena contiene 4 gr de proteína en 1/4 de taza (producto seco).

Utilizada de manera tópica (en crema o mascarilla) ayuda a hidratar y exfoliar la piel.

Estos son solo algunos de sus beneficios, en realidad tiene varios más.

Hablemos de los tipos de avena:

Para empezar asegúrate de que independientemente del tipo de avena que compres, no contenga otros ingredientes más que AVENA, las mezclas azucaradas, fritas o con otros ingredientes, son productos procesados por lo cual ya no son saludables.

La avena es un cereal y la primera forma de consumirla es quitándole solamente la cascara que es muy fibrosa, al retirar la cáscara no le quitamos nutrientes ya que contiene las tres partes: germen, endosperma y salvado. Al remover cualquiera de estas partes ya no se puede hablar de un grano integral.

Avena cortada (estilo irlandés o steel cut oats): Este tipo de avena es el grano entero, tostado, cortado en trozos, no es muy fácil de conseguir. Pero sí se consigue en algunos supermercados y tiendas orgánicas.

La única marca que he visto en México es: Hodgson Mill. En cuanto a sus beneficios en comparación a las hojuelas de avena, tiene un índice glucémico menor y es más durita por lo que es más masticable y no es tan fácil que se bata, si no te gusta la consistencia de las hojuelas de avena, prueba este tipo.

Desventajas: Requiere mucho tiempo de cocción por tratarse de un grano entero (aprox. 40 minutos), sin embargo si la pones a remojar toda la noche, bastará cocinarla 10 minutos para que esté lista.

Avena molida en piedra (estilo escocés), también es el grano entero de la avena (tostado) pero al ser molido en piedra los trozos son más pequeños por lo que requiere menor tiempo de cocción.

Hojuelas de avena (old fashion rolled oats): Es avena tostada, cocida al vapor y después presionada para hacer las hojuelas planas. La ventaja es que se pueden comer crudas o cocinadas y requieren poco tiempo de cocción.

Puedes agregar dos o tres cucharadas a tu licuado de la mañana y le dará una consistencia cremosa mientras obtienes todos sus beneficios y nutrientes.

Avena instantánea: se trata de un producto procesado, los granos se cocinan, se aplastan y se deshidratan con lo que pierden algunos nutrientes, normalmente son adicionadas con azúcar, sal y algunas marcas le agregan leche en polvo. No es un producto recomendable y al perder parte de la fibra tienen un índice glucémico ligeramente más alto que las hojuelas de avena tradicionales por lo que no son recomendables para diabéticos.

Ahora que ya sabes más sobre la avena, seguramente estarás impaciente por prepararte un plato, por lo que aquí te dejo esta receta.

El primer truco es cocinar la avena en agua, al cocinarla en leche vegetal se hace pastosa y pesada. Así que no te lo recomiendo.

Esta receta fue hecha con 1 taza de avena cortada (steel cut outs)  (rinde aprox 4-5 porciones grandes)

 

 

La avena se pone a remojar durante toda la noche para ablandarla y que tarde menos en cocinarse.

Al día siguiente se tira el líquido en el que se remojó y se pone agua a hervir, cuando empiece a hervir se agrega la avena y se cocina durante aprox. 10 minutos moviendo constantemente para que no se pegue.

Mientras la avena se está cocinando, ralla una o dos manzanas, yo las rallo con cáscara pero puedes pelarlas si así lo deseas.

Retira la avena del fuego y sírvela, añade un poco de manzana y  un poco de semillas de chía (aprox 1 cucharada por porción) , mezcla

Para endulzar puedes utilizar pasitas o dátiles, pruébala así, es lo suficientemente dulce, pero en caso de que realmente la necesites más dulce puedes agregar un poco de azúcar de dátil o un poco de  piloncillo (también llamado: panela o chancaca), si utilizas stevia, le dará un saborcito ligeramente amargo.

Ahora puedes añadir un poco de leche vegetal de tu preferencia (opcional)

Y el resultado será un desayuno completo, que te mantendrá satisfecho durante varias horas y con los nutrientes necesarios para poder realizar tus actividades tanto físicas como intelectuales.

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